Todo es un desastre. No hay organización de ningún tipo, no se respeta a los trabajadores. El CEO le grita a los empleados. Normas y burocracias absurdas. No se puede crecer dentro de la empresa. Ofrecen beneficios a cambio de sobrejustificar el trabajo. Hay incertidumbre y desconfianza. Dicen que hay horario flexible, pero si te vas antes de las 18 (habiendo hecho tus 8 horas) te llaman la atención.