La entrevista se desarrolló en inglés con una reclutadora que me hizo sentir muy cómoda. Fue una persona muy cálida que me explicó muy bien el proceso de selección y estuvo abierta a mis preguntas. Sin embargo, desde el comienzo de la entrevista me habló de otro puesto, distinto al cual yo me había postulado. Le dije que prefería el que yo había elegido, pero después de varias idas y venidas quedó todo en la nada.