El proceso de selección en Revolut es muy estructurado y cómodo para el candidato.
Tras la revisión del CV, el primer paso es una Screen Call con HR donde explican bien cómo será todo el proceso y los siguientes pasos, además de servir como primer punto de contacto con la persona que te acompañará en el proceso.
Después hay un test online, y a partir de ahí comienzan las entrevistas más enfocadas al rol con personas del propio equipo. En mi caso, tuve una entrevista de Problem Solving, bastante razonable y enfocada a ver cómo piensas y abordas un problema. El ambiente fue cercano y el entrevistador se mostró muy abierto a resolver dudas.
Luego pasé a la entrevista de Team Fit con el líder del equipo, más centrada en el encaje personal, el background y las motivaciones, dejando también espacio para preguntas.
Aunque inicialmente parecía todo cerrado, hubo un cambio interno y la posición en ese equipo se asignó a otro candidato. Aun así, el proceso se gestionó muy bien: repetí la entrevista de Team Fit con otro equipo y finalmente recibí la oferta para él.
En general, tanto HR como los entrevistadores fueron siempre muy accesibles y amables, y el proceso tiene una lógica clara y fácil de seguir. Por la parte personal, salvo ese “malentendido” que hubo, todo genial. Pero en cuanto a los tiempos, se indicó que suele durar entre 2 y 4 semanas, y en mi caso se alargó hasta unas 10 semanas, lo que hace que en algún momento sea poco llevadero y no supiese la situación en la que me encontraba.
En conjunto, una experiencia positiva y profesional, con margen de mejora en lo operativo.