Mi proceso de entrevista con Philip Morris Spain fue una experiencia muy humana y cercana. Desde el primer contacto se notaba que, aunque la organización no era del todo estructurada —con cambios de horarios, ajustes de última hora y algún que otro despiste—, siempre había un ambiente positivo y de buena disposición. Las entrevistas fueron más una conversación que un examen, lo que me permitió sentirme cómoda y mostrarme tal como soy. Me quedo con la sensación de que, más allá de los imprevistos, las personas que conocí transmitieron interés genuino y una energía amable que marcó la diferencia.