El proceso de selección fue ágil, transparente y bien estructurado. Desde el primer contacto de la recruiter Elena Martínez Merino, la comunicación fue clara y profesional. Las entrevistas permitieron un intercambio enriquecedor, por sobre todo a la hora de comunicarme que no fui seleccionado.
Sobre el final del proceso, me fue dado un feedback que definitivamente usaré para futuras entrevistas. Muchas gracias Elena.