El proceso de entrevista fue muy positivo y bien organizado. En cada etapa las personas mostraron amabilidad, compromiso y disposición. Primero se realizó una entrevista inicial donde se revisó mi experiencia y se explicó cómo sería el proceso completo. Luego se me asignó un ejercicio práctico para resolver en un tiempo definido, cuyo propósito fue evaluar mis conocimientos y forma de trabajo, recibiendo comentarios al final. Posteriormente participé en una entrevista técnica donde debía proponer una solución a un caso real y responder preguntas relacionadas con distintas tecnologías aplicables al puesto. Finalmente, tuve una conversación con un integrante del equipo directivo para evaluar mi compatibilidad con la empresa y aclarar las últimas preguntas que tenía sobre el puesto y las responsabilidades.