Me sentí cómodo gracias al tono amable de los entrevistadores.
Las preguntas fueron las típicas para el puesto, tecnologías usadas anteriormente, proyectos pasados, etc.
Discutimos aspectos tanto técnicos como no técnicos, desde conocimientos en frontend y backend hasta capacidad para resolver problemas.
Los entrevistadores no solo se centraron en evaluar habilidades técnicas, sino también en entender mi enfoque al trabajo y cómo me adapto a diferentes proyectos.
La entrevista fue equilibrada, permitiéndome mostrar tanto mis competencias técnicas como mis habilidades de comunicación.