La primera entrevista fue con Recursos Humanos, donde se abordaron temas como el proceso de contratación, expectativas salariales y otros detalles importantes.
La segunda entrevista fue técnica y estuvo a cargo del CEO, lo cual resultó un tanto extraño, pues generalmente el CEO no actúa como segundo filtro en la mayoría de los procesos de selección (a primera vista, esto daba una sensación de micromanagement). En esta etapa se hicieron preguntas más orientadas al perfil profesional, la experiencia previa y la dinámica de trabajo en equipo.
Posteriormente, se envió una prueba técnica, y fue en este punto donde empezaron a surgir inquietudes. La expectativa de tiempo para completar la prueba era "una tarde", una indicación bastante ambigua: ¿una tarde completa? ¿Después de la jornada laboral? ¿Dónde empieza la tarde y termina la noche? La prueba, además, era de dificultad media a alta y contenía algunos puntos complicados.
Al final, el resultado no fue favorable, aunque lo entendí perfectamente.
Luego tuve la oportunidad de hablar con personas que habían trabajado allí, y creo que fue positivo no haber continuado en el proceso, considerando los comentarios que recibí sobre el ambiente laboral: expectativas demasiado altas y liderazgo poco empático y hasta narcisista , entre otros aspectos.