Recibí la invitación sin el nombre o rol detallado del entrevistador, lo que dificultó mi preparación.
El entrevistador fue cordial y formuló preguntas de teoría y práctica relacionadas con el rol.
Durante la entrevista noté que hacía gestos con la cabeza mientras hablaba. Esto me desconcertó y me generó inseguridad, ya que no podía determinar si era una reacción a mis respuestas o si estaba realizando otra actividad.
Creo que la persona tenía buena capacidad técnica, pero no percibí experiencia en evaluar integralmente o dar retroalimentación detallada.
El comentario final se limitó a: “necesita mejorar habilidades de programación”, con una breve mención de mi habilidad comunicativa. No incluyeron ejemplos o sugerencias concretas para mejorar.