Las preguntas que se me hicieron durante la entrevista eran pertinentes y desafiantes de una manera positiva. En lugar de simplemente hacer preguntas de sí o no, el entrevistador utilizó preguntas abiertas y situacionales para comprender mejor mi experiencia y cómo podría aplicar mis habilidades en el puesto. Esto me permitió mostrar una visión más completa de mis capacidades y enfoque.