El proceso de selección para la veterinaria de urgencias fue bastante directo. Tuve una sola entrevista, donde me preguntaron sobre mi experiencia previa y qué aspectos del trabajo me gustaban más. No me hicieron preguntas técnicas ni casos prácticos. Fue una conversación relajada en la que me pidieron detalles sobre mis intereses y cómo podría aportar al equipo. Me sentí cómodo y la entrevista fue bastante amena.